sábado, 12 de enero de 2008

Adios

Cass: -¡Uyyyy!, ¿y tú?, casi me da un ataque al corazón.
Charles: - Para eso tendrías que empezar por tener corazón. Disculpa por mi sarcasmo, pero fue lo único que me dejaste cuando te fuiste. Así que desde ese día me acompaña a donde voy. Otra vez disculpa.
Cass: - No te preocupes, ¿pero cómo has estado? Tanto tiempo sin verte.
Charles: - Lo dices con un tono como si verdaderamente te importara. Pero no te preocupes, sólo soy un recuerdo que te recuerda, tú ya tejiste tú manta de olvido con la que te cubres. Yo en cambio sigo con insomnio de olvidarte. Simplemente venía a entregarte esto y me voy.
Cass: - ¿Pero por qué dices eso? Realmente estaba preocupada por ti.
Charles: - Es que no se nota mucho, como cortabas el teléfono cuando te llamaba, no contestabas mis correos, ni mis mensajes, además, nunca me llamaste, ni escribiste, ni nada, me surgieron algunas dudas respecto a tu preocupación. Pero, claro está, dudas infundadas. Disculpa, no puedo evitar el sarcasmo.
Cass: - ¡Pero que quieres que hiciera, tú sabías que estaba comprometida! No podía buscarte más. Debía cortar de una vez por todas nuestra relación.
Charles: - ¿Relación? Por lo menos le das un nombre. Nunca supe realmente lo que fuimos, y menos lo que yo fui para ti.
Cass: - Bueno eso ahora no importa. Lo único que importa es que estás bien.
Charles: ¡Bien! ¿Bien? Claro, muy bien. Las flores me sonríen cuando paso por su lado. Los pajaritos me despiertan con sus trinos en la mañana. Los…
Cass: - Insistes con tus sarcasmos.
Charles: - Disculpa. Disculpa. Como te dije sólo venía a dejarte esto. Era lo único que me quedaba de ti. Además, así se me terminan las excusas para buscarte.
Cass: - No debiste molestarte.
Charles: - Tenía que molestarme. Tus recuerdos me hieren. Aunque cuando te fuiste guardé el vaso donde tomaste agua, hasta que el agua que dejaste se puso verde. No podía lavarlo. Pero ya ves, ahora prefiero no guardar ningún recuerdo tuyo.
Cass: - Bueno, me tengo que ir.
Charles: - Como siempre. Siempre te tenías que ir, y ahora no es la excepción, aunque sabes que no nos volveremos a ver más. Sabes, antes de irte quería decirte que:

“Tú te quedas con él
y él pensará que te gana
pero no te llevarás
ni te llevaste
los orgasmos que dejaste
en mi cama”.

Cass: - ¡Ya… suficiente! me tengo ir…
Charles: - Bueno… ándate.

1 comentario:

Carla dijo...

Infame!

y bueno, Cass sigue siendo una maldita loca que goza solo con la vida.


Besos!