Esas calles
Esas calles me vieron
derrochar mi agonía.
Atónicos los perros vagos,
las parejas abrazadas,
los niños huérfanos del día,
me vieron perderme en la noche
y esperarte en esta esquina.
Mis pasos instintivamente
me llevaban a su casa,
mientras pasaba por esos lugares
llenos y llenos de tantos
de tus recuerdos.
Quizás nunca lo supiste,
Quizás lo sospechaste,
Yo era esa sombra negra que
detrás de un árbol se escondía,
esa sombra oscura
que movía el viento.
Yo era ese que miraba
como un zombi hacia tu puerta,
que se congelaba sediento
del calor de tu presencia.
Quizás lo supiste,
quizás lo sospechaste.
Y tú dentro de tu casa,
soñando con nuevos amores,
pensando en otra manos
que acariciaran tu vida.
Tranquila, reposando
en el abrigo de tus sueños...
jueves, 11 de junio de 2009
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