domingo, 6 de enero de 2008

Fugaz como un cometa

Pasó como un cometa o una fugaz estrella matutina
Pasó y rompió la oscura soledad de mis pupilas
Dejó ardientes llamas, lunas negras, noches tibias
Dejó un sabor de sangre, de arrebatos, de sonrisa

Yo no pude con su brillo, ni su torbellino de cenizas
Mis manos no pudieron sujetar su algarabía
Su juguetear de pájaros, su furia de semilla
Mi corazón se detuvo cuando ya llegaba el día

En la puerta de su casa muchas veces me moría
Y saboreaba el absurdo de seguir en esta vida
De sonreír mientras por dentro el alma se me podría
De soñar mientras mis ojos se vaciaban de alegría

Yo no entiendo tantas cosas, ni porque yo la quería
Si era tan imposible como que anocheciera de día
Como atrapar una estrella, como correr de rodillas
Como querer parar el tiempo sujetando las manijas

Pero aún la recuerdo, mi cariño no la olvida
Todavía no puedo arrebatarla de mi vida
Todavía arrastro el sabor embriagador de su saliva
Su zumbar de abeja reina y su mirada de miel tibia…

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